Sakura, el conejo y la canción de la luna
Se organiza una velada de observación de la luna llena, ocasión para que Sakura piense con ternura en Yue y en Kerberos, sus fieles guardianes siempre presentes a su lado. El ambiente nocturno, tranquilo y algo soñador, contrasta con la inquietud latente que ahora acompaña cada una de sus salidas.
Entonces aparece un extraño conejo plateado, portador de una melodía cautivadora que parece venida directamente de otra época: señal inequívoca de una nueva Clear Card. Sakura, conmovida por la belleza casi triste de ese canto, debe recurrir a sus recuerdos más dulces para domar a la carta en lugar de enfrentarla de frente.
Esta captura a la luz de la luna reaviva en ella el recuerdo de Yue y de los orígenes de su magia, en un discreto eco a la época de las Cartas Clow. Un momento impregnado de nostalgia que recuerda cuánto sigue alimentando el camino recorrido, desde la niña que fue, a la joven en la que se está convirtiendo.