Sakura y el gran oso de peluche
Un enorme oso de peluche, destinado como regalo a una juguetería de Tomoeda, cobra de repente vida propia, sembrando un desorden tan entrañable como inquietante por las calles de la ciudad. Sakura, alertada por Kero, se apresura a evitar que la situación empeore ante los transeúntes.
Rápidamente comprende que se trata de la carta Big, cuyo desmedido poder le ha dado al peluche un tamaño y una fuerza fuera de control. Con la ayuda de Shaoran, Sakura logra canalizar esa energía desbordante con dulzura, consiguiendo volver a transformar la carta sin asustar más a los niños del barrio que habían acudido a admirar el fenómeno.
El episodio juega con el contraste entre la ternura del objeto y el peligro muy real que representa, recordando a Sakura que hasta las cartas en apariencia más inofensivas exigen prudencia y buen juicio. Tomoyo se divierte con la situación imaginando ya nuevos trajes inspirados en esta colorida aventura.