Sakura y su yo de los sueños
Desde hace algunas noches, Sakura tiene sueños extraños en los que se ve actuando sin quererlo, como si otra versión de sí misma tomara el control mientras duerme. Al despertar, descubre indicios inquietantes que sugieren que esos sueños quizás se filtran hasta la realidad, sembrando la duda en su ánimo, habitualmente tan sereno.
Kero comprende rápidamente que una Carta Clow se divierte difuminando la frontera entre el sueño y la vigilia, provocando en Sakura actos que ella no recuerda haber cometido. Para capturarla, Sakura debe aprender a distinguir su propio libre albedrío de la influencia de la carta, un enfrentamiento casi tan interior como exterior.
Este cara a cara con un doble de sí misma lleva a Sakura a preguntarse quién es realmente, más allá de su papel de Cardcaptor. Rodeada de la confianza de Kero y del apoyo discreto de sus allegados, sale de ello más segura de sí misma, habiendo retomado con firmeza las riendas de su propia voluntad.